Dr. José Restom Tinoco — Colombia
Correo electrónico: dr.joserestomtinoco@gmail.com
Resumen
La fibrosis corneal constituye una respuesta cicatricial patológica caracterizada por la persistencia de señales profibróticas, la diferenciación de miofibroblastos y el depósito de matriz extracelular desorganizada, con pérdida variable de la transparencia corneal y de la agudeza visual. El losartán tópico ha despertado interés por su capacidad para modular vías no canónicas asociadas a la señalización del factor de crecimiento transformante beta (TGF-β), particularmente las mediadas por la quinasa regulada por señales extracelulares (ERK), y reducir la respuesta miofibroblástica, con el potencial de favorecer la remodelación corneal y la recuperación de la transparencia. La evidencia disponible continúa actualizándose. Los resultados más prometedores se han comunicado en fibrosis estromal persistente posterior a cirugía refractiva, haze posterior a cross-linking corneal (CXL) y cicatrices postinfecciosas, especialmente herpéticas. Este artículo resume cinco aspectos prácticos: concentración y formulación, frecuencia de aplicación, modulación del microambiente inflamatorio, duración del tratamiento y selección del escenario clínico.
10 puntos esenciales del artículo
- El losartán tópico modula vías relacionadas con TGF-β/ERK implicadas en la fibrosis corneal.
- La concentración con mayor experiencia clínica publicada es 0,8 mg/mL (0,08 %).
- La preparación debe realizarse como formulación oftálmica magistral, estéril y sin preservantes.
- La solución salina balanceada (BSS) y la solución salina al 0,9 % han mostrado estabilidad adecuada como vehículos para su preparación.
- En córneas con epitelio íntegro, 0,8 mg/mL seis veces al día es el esquema con mayor respaldo científico publicado.
- Ante un defecto epitelial se ha propuesto temporalmente una concentración de 0,2 mg/mL hasta lograr la reepitelización.
- El control concomitante de la inflamación y de la superficie ocular forma parte del abordaje integral.
- La recuperación de la transparencia corneal puede requerir varios meses por el tiempo biológico de remodelación estromal.
- Los escenarios con mayor experiencia clínica publicada incluyen fibrosis posterior a queratomileusis in situ asistida por láser (LASIK) o queratectomía fotorrefractiva (PRK), haze persistente post-CXL y cicatrices corneales por virus del herpes simple (HSV) o virus varicela-zóster (VZV).
- Aún se requieren estudios controlados para definir indicaciones.
Fisiopatología de la fibrosis corneal y mecanismo de acción del losartán tópico:
La cicatrización corneal busca restablecer la integridad tisular sin perder la organización óptica del estroma. Cuando una lesión altera el epitelio y la membrana basal epitelial y alcanza el estroma anterior, aumenta la exposición estromal a mediadores profibróticos. TGF-β1 y TGF-β2, junto con otras citocinas y factores de crecimiento, favorecen la activación de queratocitos y fibroblastos y su diferenciación hacia miofibroblastos positivos para alfa-actina de músculo liso (α-SMA). Estas células depositan matriz extracelular con una organización diferente a la arquitectura lamelar del estroma normal, lo que aumenta la dispersión de la luz y reduce la transparencia corneal. Si persisten las señales profibróticas y la regeneración de la membrana basal es incompleta, la respuesta miofibroblástica puede mantenerse y consolidar una fibrosis estromal clínicamente significativa.
En la reparación fisiológica, la recuperación de la membrana basal reduce progresivamente la exposición a TGF-β y favorece la remodelación de la matriz. El losartán ejerce un efecto antifibrótico indirecto al inhibir la activación de ERK en la vía no canónica de TGF-β, lo que reduce la respuesta miofibroblástica y favorece un entorno compatible con la remodelación estromal y la recuperación progresiva de la transparencia corneal. [1,2
Ver Figura 1. Fisiopatología de la fibrosis corneal y mecanismo de acción del losartán oftálmico.

Perla 1. Asegurar una concentración y formulación adecuadas
La concentración y la calidad de la formulación forman parte del tratamiento. La mayor experiencia clínica publicada utiliza losartán potásico 0,8 mg/mL (0,08 %) como formulación oftálmica magistral, estéril y sin preservantes. En córneas con epitelio íntegro, esta concentración constituye el esquema más reproducido. [1,2]
Ante un defecto epitelial, Dutra y Wilson proponen 0,2 mg/mL seis veces al día hasta el cierre epitelial y, posteriormente, 0,8 mg/mL. Esta recomendación se apoya en estudios experimentales de toxicidad dependiente de la dosis: concentraciones superiores a 0,8 mg/mL no aportaron mayor eficacia y se asociaron con mayor frecuencia de defectos epiteliales persistentes. [2]
Un estudio de estabilidad de 2026 mostró que preparaciones de 0,8 mg/mL en BSS o solución salina al 0,9 % conservaron concentraciones adecuadas durante 30 días en frascos estériles cerrados; los autores favorecieron el almacenamiento en frío y un uso limitado de cada frasco una vez abierto. [3]
Perla práctica: la formulación magistral estéril de 0,8 mg/mL constituye actualmente el punto de partida mejor documentado; la integridad epitelial puede justificar ajustes temporales de concentración.
Perla 2. Asegurar una frecuencia de aplicación adecuada
El esquema con mayor consistencia en la literatura científica es 0,8 mg/mL seis veces al día, distribuido durante el periodo de vigilia. Esta frecuencia se ha utilizado en fibrosis post-LASIK, haze post-CXL y cicatrices postinfecciosas, y continúa siendo la posología más citada para ojos con epitelio íntegro. [1,2,5]
Existen también series tratadas cuatro veces al día, con mejoría en algunos pacientes; sin embargo, la heterogeneidad de etiologías, tiempos de evolución y tratamientos concomitantes no permite establecer equivalencia con seis aplicaciones diarias. [1]
Perla práctica: en una córnea con epitelio íntegro, 0,8 mg/mL seis veces al día es el esquema que mejor reproduce la experiencia publicada. La frecuencia puede individualizarse posteriormente según integridad del epitelio, adherencia, tolerancia y evolución clínica.
Perla 3. Modular el microambiente inflamatorio
La inflamación forma parte de la cascada inmunobiológica que conecta lesión y reparación corneal. Mediadores como la interleucina 1, el factor de necrosis tumoral alfa y TGF-β participan en la activación celular y la diferenciación miofibroblástica; cuando coexisten inflamación persistente o enfermedad de la superficie ocular, su control puede incorporarse al manejo global de la fibrosis.
En un modelo de quemadura alcalina, el losartán asociado a acetato de prednisolona al 1 % redujo de forma aditiva la opacidad y los miofibroblastos α-SMA positivos. [4] En la práctica, corticosteroides como prednisolona o loteprednol y, cuando exista una indicación de superficie ocular, inmunomoduladores como ciclosporina o tacrolimus pueden considerarse coadyuvantes para modular la inflamación. La elección debe individualizarse según etiología, epitelio, presión intraocular y perfil de seguridad.
Perla práctica: el losartán puede integrarse dentro de una estrategia más amplia de modulación de la cicatrización; controlar el componente inflamatorio concomitante y optimizar la superficie ocular favorece un entorno reparativo idóneo.
Perla 4. Ajustar la duración al proceso de remodelación corneal
La reducción de miofibroblastos representa solo una fase del proceso de remodelación corneal. Recuperar la transparencia corneal requiere la degradación progresiva de la matriz desorganizada y la generación de matriz organizada. Este proceso debe pensarse en meses y su velocidad puede variar según etiología, profundidad y antigüedad de la fibrosis, estado epitelial y persistencia del estímulo inflamatorio. [2]
Los tratamientos humanos publicados abarcan aproximadamente de tres a nueve meses o más. En cicatrices por HSV/VZV se utilizaron 0,8 mg/mL seis veces al día durante cuatro a nueve meses, con mejoría visual y de la opacidad corneal. [5] En otros escenarios, tres a seis meses es una ventana frecuente para valorar una tendencia sostenida, aunque la duración final debe individualizarse. [1,2]
Perla práctica: estos manejos suelen evaluarse en meses y no en semanas. El seguimiento seriado permite decidir continuidad o ajuste según transparencia, agudeza visual, tolerancia y estabilidad epitelial, evitando interpretar de manera prematura una respuesta todavía en fase de remodelación.
Ver Figura 2. Fisiología de la remodelación corneal y tiempo biológico de recuperación.

Perla 5. Seleccionar adecuadamente el escenario clínico
La selección comienza diferenciando una opacidad transitoria de una fibrosis estromal persistente. Esta última se caracteriza por la permanencia de una respuesta miofibroblástica y de una matriz extracelular desorganizada más allá de la fase reparativa esperada, con pérdida variable de transparencia. Su valoración debe considerar etiología, profundidad, estabilidad, repercusión visual e integridad epitelial.
La experiencia clínica más favorable se ha comunicado en fibrosis posterior a cirugía refractiva (LASIK complicado y haze post-PRK), haze persistente después de cross-linking corneal con remoción epitelial (CXL epi-off) y cicatrices postinfecciosas, especialmente por HSV/VZV. También existen reportes en fibrosis posterior a queratotomía radial, queratitis adenoviral y otros escenarios de cicatrización corneal. [1,5] En cicatrices herpéticas, la actividad infecciosa debe estar controlada y el tratamiento antiviral debe mantenerse cuando esté indicado.
Tabla 1. Escenarios clínicos con experiencia humana publicada.
| Escenario | Régimen reportado | Duración | Hallazgo clínico descrito |
| LASIK complicado | 0,8 mg/mL; 6 veces al día | ≈4,5 meses | Reducción marcada del haze y mejoría visual en el primer reporte clínico. |
| Haze post-CXL epi-off | 0,8 mg/mL; 6 veces al día | ≈3 meses | Mejoría de transparencia, agudeza visual y densitometría en caso publicado. |
| Fibrosis o haze post-PRK o PRK-CXL | 0,8 mg/mL; 4–6 veces al día | 3–10 meses | Mejoría variable de transparencia y función visual en series clínicas. |
| Cicatrices por HSV/VZV | 0,8 mg/mL; 6 veces al día | 4–9 meses | Mejoría de la opacidad y de la agudeza visual mejor corregida; la tomografía de coherencia óptica (OCT) documentó reducción de la fibrosis en un caso. |
La ganancia visual puede ser menor que la mejoría anatómica cuando coexisten astigmatismo irregular, alteración endotelial, catarata o patología del segmento posterior.
Perla práctica: la selección puede centrarse en una fibrosis estromal persistente, clínicamente significativa y bien caracterizada, dentro de escenarios en los que ya existe experiencia publicada.
Ver Figura 3. Caso clínico de fibrosis corneal estromal tratado con losartán tópico: documentación biomicroscópica y mediante OCT de segmento anterior antes y después del tratamiento.

Aplicación práctica:
Una aproximación ordenada consiste en confirmar la fibrosis estromal persistente y definir su etiología. La integridad epitelial orienta la concentración; con epitelio íntegro, 0,8 mg/mL seis veces al día es el régimen más documentado. En paralelo, se controla la inflamación y se optimiza la superficie ocular cuando corresponde. El seguimiento puede incluir agudeza visual, biomicroscopía, fotografía estandarizada y, cuando estén disponibles, OCT de segmento anterior y densitometría.
Conclusión:
El losartán tópico representa una estrategia de creciente interés para modular la fibrosis corneal. La evidencia disponible continúa actualizándose, con resultados prometedores. La concentración de 0,8 mg/mL, la administración seis veces al día y los tratamientos prolongados concentran la mayor experiencia publicada. Su integración con el control de la inflamación y una adecuada selección del caso permite una aplicación clínica razonada. Aún se requieren estudios controlados para definir indicaciones.
Referencias:
- Cyrino LG, Nascimento LM, Fujimura AY Jr, et al. Topical losartan in the treatment of corneal injuries: a systematic review. Arq Bras Oftalmol. 2026;89(3):e2024-0310. doi:10.5935/0004-2749.2024-0310. PMID: 42207099.
- Dutra BAL, Wilson SE. Topical losartan in the management of corneal scarring fibrosis: update on dosage, efficacy, and potential epithelial toxicity. J Ocul Pharmacol Ther. 2025;41(5):232-236. doi:10.1089/jop.2024.0200. PMID: 40238717.
- García-Aguilera AM, Aguilera Del Real AM, Manzano-Sánchez L, García-Fuentes L. Stability assessment of preservative-free losartan potassium eye drops compounded for ophthalmic use. Eur J Hosp Pharm. 2026;33(4):375-381. doi:10.1136/ejhpharm-2025-004681. PMID: 41266122.
- Sampaio LP, Hilgert GSL, Shiju TM, Santhiago MR, Wilson SE. Topical losartan and corticosteroid additively inhibit corneal stromal myofibroblast generation and scarring fibrosis after alkali burn injury. Transl Vis Sci Technol. 2022;11(7):9. doi:10.1167/tvst.11.7.9. PMID: 35819289.
- Dutra BAL, Drew-Bear LE, Herretes SP, et al. Topical losartan treatment of herpes simplex virus- or varicella-zoster virus-induced corneal scarring: a case series. Case Rep Ophthalmol. 2025;16(1):281-289. doi:10.1159/000545215. PMID: 40248823.
